Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María,
bendita entre todas las mujeres, porque es la Madre de Dios. Como es la Madre
de Dios, es la llena de gracia, como nos dice Garrigou Lagrange. Que ella sea la
llena de gracia significa que todas las gracias conjuntas, la gracia inicial,
la gracia media y la gracia final, están en ella como resultado de la Divina
Maternidad.