Nuestro Señor Jesucristo declaró en términos precisos que padecería el suplicio de la cruz (San Mateo 20, 19): “Taladraron mis manos y mis pies” (Salmo 21[22], 17).
Nuestro Señor Jesucristo declaró en términos precisos que padecería el suplicio de la cruz (San Mateo 20, 19): “Taladraron mis manos y mis pies” (Salmo 21[22], 17).