Un oficial del gobierno, habiendo escuchado que Jesús había regresado de Jerusalén, le rogó que fuera a Cafarnaúm, a un día de camino, a ver a su hijo que estaba a punto de morir.
A través de sufrimientos y tribulaciones Dios atrajo a este pagano y toda su familia a creer en Jesús. El oficial se mostró como un verdadero padre. Solicito por la curación de su hijo no dejó de pasar la oportunidad de dirigirse a Jesús en busca de su misericordia.
