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sábado, 14 de diciembre de 2024

La caída de Damasco: ¡Todo debe cumplirse! La urgencia de la hora - p. Edgar Díaz

Jacob bendice a Efraím y a Manasés

“Entonces todo Israel será salvo” (Romanos XI, 26). Todo Israel se convertirá a Nuestro Señor Jesucristo al fin de los tiempos. Todo Israel será miembro de la Santa Iglesia Católica. Poco a poco se van conjuntando ante nuestros ojos eventos que rápidamente nos conducen a la Segunda Venida de Nuestro Señor Jesucristo.

sábado, 16 de diciembre de 2023

¿Quién eres tú? - Padre Edgar Díaz

San Juan Bautista - El Greco - 1597-1603

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Desde los días de Adán cierne sobre el hombre el antagonismo entre el diablo y Cristo en puja por su conquista con la aparente victoria del primero. El antagonismo continúa a lo largo de la historia, y se hará singularmente virulento en los tiempos últimos, con la aparición del Anticristo.

domingo, 11 de diciembre de 2022

Soy la voz que clama en el desierto - Padre Edgar Díaz

San Juan el Bautista - Bartolomé Esteban Murillo - 1617-1682

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Las causas de nuestra alegría en este Tercer Domingo de Adviento son dos: “El Señor está cerca”, y “El Señor está en medio de nosotros”.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Dom III Adv – San Juan I, 19-28 – 2021-12-12 – Padre Edgar Díaz

Elías y el Fuego del Cielo

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Los judíos de su tiempo ya se proponían cerrarle el paso a Jesús. No les convenía que apareciese el Mesías, porque entonces ellos quedarían sin papel. De ahí su oposición apasionada, según lo confiesa Caifás:

sábado, 12 de diciembre de 2020

Dom III Adv – Alegraos, el Rey se acerca – San Juan I, 19-28 – Filipenses IV, 4-7 – 2020-12-13 – Padre Edgar Díaz

San Juan el Bautista en el Desierto - Murillo
“Yo no soy el Cristo”
San Juan I, 20



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“Alegraos en el Señor siempre; otra vez lo diré: Alegraos… El Señor está cerca” (Filipenses IV, 4-5), nos dice San Pablo hoy. Alegría en medio de la penitencia para prepararse para la venida de Nuestro Señor. Tiene que primar la alegría; pero al mismo tiempo, no olvidar la penitencia. 

La alegría es un tesoro: “La alegría del corazón es la vida del hombre, y un tesoro inexhausto de santidad; el regocijo alarga la vida del hombre” (Siracida XXX, 23)